El “Jeitinho” o lo que debiera ser el ícono do Natal Brasileiro

Para los Brasucas algo “esquisito” es algo raro, extraño, como lo que viene a ser para nosotros la Navidad en pleno mes de verano, a 38 graditos de calor en el sandwich asfáltico de la capital de Brasil y con las constelaciones australes (Antilia, Caelum, Puppis) allá arriba, aves noiteiras en nuestras primeras noches del hemisferio sur. Pasear por Sao Paulo en estas fechas, es hacerlo entre sudor, panetones y peatones en bandadas, haciendo ansiosos las compras navideñas, para librar el corte de última hora.

En el cruce de las arterias Juscelino Kubischeck y Faria Lima, uno de los grandes bancos del país instaló un gran Papa Noel, vestido de rigor, es decir, atuendo propio del Polo Norte. Algo que no se entiende es que Papa Noel no tenga el don de la ubicuidad, de la adopción de las reglas y costumbres locales. Lo lógico sería verlo en “sunga” Brasileira o “fio dental“,…tabla de surf bajo el brazo, abdomen bien marcado y tatuaje de Flipper o Moby Dick en la espalda o brazo. Mickey Mouse lo hace, se adapta a las circunstancias a pesar de lo controlado que lo tienen sus headquarters.

Por lo tanto, yo me invento el “Jeitinho”, un nuevo personaje mucho más ad-hoc a la Navidad Brasileira, es decir, un híbrido entre Papa Noel, un surfista, la caipirinha y  la samba. El Jeitinho llegaría siempre en happy hour, alrededor de las 8 de la tarde, con lo cual todo el mundo tendría oportunidad de mostrar de inmediato los presentes recibidos. No tiene ningún sentido tener que esperar a las doce de la noche, en el mejor de los casos, para poder abrir los regalos. Su medio de transporte sería la bicicleta, el monopatín o la tabla surf, windsurf o kite, dependiendo de la geografía usaría alguno de esos vehículos. Además, la Jeitinhas Vermella, o sea, la caipiriña de fresa o frutas rojas, sería la bebida oficial de las fiestas. A más Jeitinhas, más probabilidad de que o Jeitinho te traiga más y mejores regalos.

No vendría sólo. Jeitinho lo haría siempre acompañado de un séquito de “amigaos”, garotos y garotas alegres danzantes, por que tiene mucho más sentido compartir el momento con buenos amigos. Ah! casi se me olvida…. La mascota del Jeitinho sería el tucán, un ave del paraíso o similar. Nube colorida de plumas que habla, vuela y le advierte de cualquier contratiempo. Nada de renos, bambies y demás parientes peludos.

Pero dejando de lado lo incongruente y volviendo a los hábitos locales, el panetone es por antonomasia el bocado dulce de la época, y como tal, domina los mostradores y anaqueles de toda tienda o supermercado. Los hay de todas las marcas y variedades. En lo que va de semana, me han regalados tres panetones y un panetoninho, version liliputiense del original. Lo único que le reprocho al panetone es más cuerpo, más densidad. Es como si estuviera relleno de aire. Mucho ruido y pocas nueces…eso sí, mojadito el leche está caralludo.

La cesta de Navidad en estas latitudes es “a Caixa do Natal”, o sea, mismo propósito o función es pero en forma es en caja. En lo que va de semana he recibido dos Caixas do Natal. Una bastante cutre en calidad, la otra todo lo contrario, llena de productos da terra.

Las playas se llenan. Empiezan las vacaciones de verano. Los crios vuelven a la escuela en el mes de Febrero, justo a tiempo para sacar del armario el disfraz de carnaval, el cocktail perfecto entre la magia, la carne y lo “gostoso”.

De paso…multitudinaria fiesta de despedida de Lula

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: