Da gusto trabajar en una empresa con tanto talento. Las “multinacionales”, como se les llama coloquialmente, están cargadas de talento, de todas las edades y colores; con experiencia nacional, internacional, vamos….son empresas “globales” con profesionales y curriculums de alto calibre dispuestos a mucho sacrificio para llegar “lejos” a costa de una buena tajada, de un buen pellizo a su vida.
En la empresa que yo trabajo, Ipsum, es fácil, con cierta confianza, entrar en conversación “corporativa” con un alto ejecutivo que te comparta anécdotas, logros y penurias en sus intensos años de lucha profesional. Preguntando un poquito, no es difícil, y más común de lo que uno pensaría, verse envuelto en historias sobre sus años de estudio en USA o Europa, destinos habituales entre el buen nivel social del país. Sobre la lucha por obtener una bequa de varios miles largos de dólares para estudiar su maestría en una universidad de renombre. Sobre el sacrificio de no estar cerca de su familia, de sus padres e incluso de sus novias, con quien terminan, en muchos casos, casándose antes o durante la maestría para dejar el tema zanjado y no dar más vuelta al asunto. O sobre la liquidación sufrida en algún momento de su carrera o cómo empezó desde abajo para llegar hasta la cima…o por lo menos a una de las cimas de la extensa cadena de escollos y montañas que rodean la vida profesional en un Corporativo de renombre.
Y entre tanto talento, entre tanto escollo y lucha, entre tanta anécdota de lujo, uno se encuentra, preguntando un poquito, con los 77 años de historia de Don Rogelio Ariza Estrada, el boleador de Ipsum. El boleador de Sta Fe.
En este país de Dios, un personaje que forma parte de la postal costumbrista, cargada de figuras dramáticas pero reales como el país mismo, es el boleador, el hombre que carga con su caja de betún y trapos sucios y saca brillo a los zapatos del que se deje. En México es normal que la figura del boleador, con toda su humildad, con sus manos engrasadas y su espalda encorvada, su ropa vieja y su cabeza agachada, se filtre en todo tipo de círculos que conforman la manía cultural del país. Y las empresas, grandes, pequeñas, jerárquicas y formales, exitosas o no, no son excepción a la regla. Leer el resto de esta entrada »

