De Monsiso a Airun
Año del viento
Mes de la manzana
Semana de cosecha
Día 2
“Es fantástica la vida!” me dice sonriendo el Sr. Siro.
Nos acabamos de conocer en su taxi y vamos marcando el paso hacia mi casa. Son las 12:30 del medio día en el húmedo DF.
El Sr. Siro me cuenta que tiene media vida de taxista en esta ciudad y con sus 66 años mantiene “un espíritu de joven travieso”, lleno de arrugas que forman una barranca, un desfiladero por el que su vida dejó huella al pasar.
Desde el asiento de atrás se le ve moverse ágil al volante y de vez en cuando gira la cabeza lo que puede para mirarme a los ojos. Sonríe. Le pregunto ya después de un rato en el taxi:
- Entonces Sr. Siro ¿cuál es la clave? ¿Cómo se ve este tinglado desde su edad y ya con tantas millas?
- Pues mire joven, convivir y agradar, pienso yo que es la clave ¡Es tan poco el tiempo!
Se larga a hablar, ya entrando en La Condesa, como pensando en alto, pausado, meditando, feliz.
- El amor de los padres a los hijos, sin medida ¡No puede ser oiga! Además, no sé si sabe, pero ya está demostrando que la forma de educar a nuestros hijos no ha sido la mejor….si es que le quitamos la inocencia a los niños, oiga!
Me ganó. Trato de tomar nota en mi libreta mientras me dice, llamándome “Don Ramón”, que todo al fin y al cabo es un tema de poder…
- Ya sabrá usted que de los 20 a los 40 se trata de poder sexual. Se ríe. Que de los 40 a los 60 de poder económico. Sigue riendo. Y que de los 60 a los 80 de poder ir al baño. Rompe en carcajadas y yo con él.
Llegamos a La Condesa y mientras le pago “la carrera” le digo:
- Sr. Siro, déme un consejo antes de que me baje y no lo vuelva a ver. Leer el resto de esta entrada »
